Alfabeto manual argentino y frente de la Asociación Catamarqueña de Sordos (ACASO)

Comunidad sorda en Catamarca: “La lengua de señas es parte de nuestra identidad”

Integrantes de la Asociación Catamarqueña de Sordos (ACASO) advirtieron sobre las barreras de comunicación que enfrenta la comunidad sorda en Catamarca, sobre todo en escuelas secundarias, hospitales, comisarías y en el ámbito judicial. En una entrevista con el medio local Inforama, subrayaron que la lengua de señas es un idioma, parte de la identidad cultural y un derecho que permite participar plenamente en la sociedad.

La organización funciona en la intersección de las avenidas Virgen del Valle Norte y Combatientes de Malvinas y es un espacio de encuentro para personas sordas y de aprendizaje de la lengua de señas, donde además se realizan actividades deportivas como el fútbol. Luz, secretaria, y Simón, tesorero, explicaron que la lengua de señas no consiste en representar letras con las manos: es un idioma con gramática propia, ligado a la cultura de la comunidad sorda. También aclararon que no existe una lengua de señas universal; cada país tiene la suya y, en Argentina, se utiliza la Lengua de Señas Argentina (LSA).

Entre las dificultades cotidianas mencionaron los trámites bancarios y la atención en hospitales y comisarías, donde la falta de accesibilidad limita la posibilidad de expresar necesidades, comprender indicaciones y participar en igualdad de condiciones. En la Justicia, remarcaron la necesidad de contar con intérpretes que garanticen la comunicación y el acceso a la información.

En educación, el desafío se profundiza al terminar la primaria: la provincia cuenta con una escuela especial para personas sordas, pero no con un nivel secundario específico. Por eso, algunos estudiantes continúan en escuelas comunes, sin servicio de interpretación y con docentes que desconocen la lengua de señas. Los entrevistados plantearon la necesidad de incorporar intérpretes, referentes sordos e instructores capacitados.

También destacaron la importancia de que los niños sordos accedan a la lengua de señas desde la infancia, ya que favorece el desarrollo cognitivo y lingüístico y puede contribuir al aprendizaje de la lectura y la escritura. Subrayaron el rol de las familias para lograr una comunicación fluida en el hogar y propusieron que la LSA se incorpore en las escuelas como un idioma, y no como un taller aislado, con instructores sordos que la enseñen desde su experiencia y pertenencia cultural.

Desde Celsa destacamos este tipo de testimonios, que visibilizan las barreras que aún persisten y la importancia de garantizar accesibilidad, educación bilingüe e intérpretes de Lengua de Señas Argentina para que la comunidad sorda participe en igualdad de condiciones.