Una mujer sorda debió acudir dos veces a la guardia del Hospital Pediátrico «Dr. H. Notti» de Mendoza junto a su hija, sin poder comunicarse con el personal de salud porque no había ningún intérprete de Lengua de Señas Argentina (LSA) disponible. La niña, que atravesaba un cuadro de deshidratación, terminó internada luego de que madre e hija tuvieran que volver a su casa en dos ocasiones sin ser comprendidas.
El caso fue dado a conocer por María Cecilia Fernández López, abuela de la menor, a través de una carta dirigida a las autoridades del hospital. «Están excluidos del diálogo con los profesionales debido a que no comprenden la lengua de señas, idioma de las personas sordas. Es triste que en el siglo XXI falte concientización para entender y respetar el derecho de las personas sordas a tener un intérprete en cada entidad gubernamental», escribió, según publicó el diario Los Andes.
Frente a esta problemática, el Ministerio de Salud de Mendoza reconoció que casi 6.000 personas sordas viven en la provincia y que más del 80% cuenta con cobertura de salud. Como primera respuesta, el Centro de Salud N°30 de Godoy Cruz cuenta con dos intérpretes de Lengua de Señas Argentina que asisten de manera presencial a los pacientes sordos, experiencia que se busca replicar en otros centros de salud, junto con un sistema de interpretación por videollamada de WhatsApp para las zonas donde no haya un intérprete disponible.
Este tipo de situaciones muestra por qué es tan importante que cada vez más personas, instituciones y equipos de salud aprendan Lengua de Señas Argentina y cuenten con asesoramiento en accesibilidad comunicacional.


