Avanzar hacia servicios públicos accesibles implica garantizar que todas las personas puedan comunicarse y ejercer sus derechos sin barreras. En esa línea, una ciudad comenzó a implementar un sistema de atención con intérpretes de lengua de señas en comisarías, una iniciativa orientada a mejorar la comunicación entre el personal policial y las personas sordas.
La medida busca resolver una dificultad frecuente en contextos de seguridad: cuando una persona sorda necesita realizar una denuncia, pedir asistencia o brindar información, la falta de herramientas de comunicación adecuadas puede generar situaciones de incomprensión y limitar el acceso efectivo a los servicios policiales.
Con la incorporación de intérpretes especializados, se pretende garantizar que las interacciones dentro de las comisarías se desarrollen de forma clara y respetuosa. Esto permite que las personas sordas puedan explicar situaciones, comprender los procedimientos y recibir información relevante sin depender de soluciones improvisadas.
El sistema también contribuye a fortalecer la preparación institucional para atender a la diversidad de la ciudadanía. Contar con recursos de comunicación accesible no solo facilita la gestión de denuncias o consultas, sino que también promueve una atención más equitativa y consciente de las distintas realidades lingüísticas presentes en la sociedad.
Además, este tipo de iniciativas ayudan a sensibilizar a los agentes sobre la importancia de la accesibilidad comunicacional y del reconocimiento de la lengua de señas como un medio legítimo de comunicación para una parte significativa de la población.
Desde CELSA valoramos la implementación de estas medidas, ya que representan un paso importante hacia instituciones públicas más inclusivas. Garantizar la presencia de intérpretes en espacios como las comisarías contribuye a fortalecer el acceso a la justicia, la seguridad y la información para las personas sordas.


